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PLASMA RICO EN PLAQUETAS (PRP)

En estos últimos años, el uso del PRP ha capturado el interés, no solo de ortopedistas que trabajan con deportistas profesionales, sino también a diversos especialistas que trabajan en el cuidado y bienestar del cuerpo, la cual se ha extendido en diferentes áreas de la medicina. Sin embargo, el tratamiento con el PRP se descubrió hace más de veinte años en cirugía maxilofacial y odontología.

Ultimamente, ha incrementado el interés de muchos en el uso de PRP y otras terapias biológicas no solo en los trataminetos de las lesiones deportivas, sino también en patologías degenerativas como la osteoartritis.

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Las plaquetas, células anucleadas de la sangre, contienen en su interior gránulos con proteínas de gran potencial biológico para la reparación de los tejidos como tendones, ligamentos, músculos, huesos y cartílagos. La obtención y concentración de éstas y su vehiculización hasta los sitios lesionados del aparato locomotor son motivo de gran cantidad de trabajos científicos y líneas de investigación. Es por eso que, en la actualidad es común ver la utilización de estos tratamientos.

 El objetivo de la terapia con PRP es favorecer, estimular o iniciar el proceso de cicatrización, regeneración o curación del tejido dañado, aplicándose localmente de forma ambulatoria o bien como complemento a una técnica quirúrgica.

 Este tipo de terapia puede ser utilizada y aplicada para diferentes dolencias, entre algunas de estas son: tendinopatías, entesopatías y osteoartritis de rodilla, síndrome subacromial, epicondilitis. fascitis plantar, osteoartritis de rodilla, entre otras.

El plasma rico en plaquetas (PRP) es una novedosa herramienta terapéutica de naturaleza autóloga que ha surgido con fuerza en los últimos años debido a mediáticos éxitos terapéuticos. Famosos jugadores profesionales de fútbol americano, Tiger Woods o el mismo Rafael Nadal deben, en parte, sus «milagrosas» recuperaciones deportivas.

Las plaquetas son pequeñas células anucleadas presentes en la sangre periféricas cuyo principal papel es la hemostasis. Las plaquetas contienen una serie de proteínas, las citoquinas y otros factores bioactivos que inician y regulan los aspectos de la cicatrización de heridas.

Normalmente el contenido de plaquetas en sangre periférica es de 150 a 400.000 por ml. El plasma es la parte líquida de la sangre y contiene factores de coagulación y otras proteínas e iones. El Plasma rico en plaquetas, contiene una concentración de al menos 1.000.000 plaquetas por ml, 3 a 5 veces más de la concentración fisiológica.

La naturaleza autóloga del PRP parece ser el argumento principal por el cual la tolerancia a la infiltración es excelente. Aseguran que no tiene efectos indeseables, produciéndose en contadas ocasiones una leve reacción inflamatoria local. Tampoco se han comunicado casos de infección después de alguna sutura, dato que quizá pueda relacionarse con el efecto antimicrobiano del PRP sugerido por algunos expertos.

Recientemente ha podido demostrarse que ciertos factores de crecimiento (FC) favorecen la proliferación o activación (en el mismo lugar y zonas adyacentes) de compuestos de los tejidos que ayudan al desarrollo, crecimiento y reparación del hueso. Estas células indiferenciadas, de reciente descripción, son conocidos progenitores osteocondrales que están definitivamente implicados en la nueva formación ósea extraesquelética, como la que ocurre en las osificaciones heterotópicas postartroplastia, esto se refiere al crecimiento de hueso en lugares anormales como tejido blando.

Parece razonable pensar que, en presencia de un microambiente adecuado en la herida tisular, las concentraciones exageradas de FC contenidas en el PRP puedan favorecer un reclutamiento y activación supranormal de progenitores osteogénicos de la infiltración con capacidad para desarrollar una calcificación u osificación heterotópica en partes blandas o a nivel intrarticular.

El PRP se basa principalmente de las plaquetas y el proceso de curación de la herida a tratar. Sin embargo, esta función que cumple las plaquetas está relacionada con los factores de crecimiento (FC) liberados por sus gránulos, ya que estas poseen múltiples propiedades regeneradoras. La regeneración de los tejidos es un proceso celular muy complejo en donde actúan diferentes fenómenos químicos en nuestro organismo como la quimiotaxis, la angiogénesis, la proliferación celular, la formación de matriz extracelular y la «limpieza» macrofágica.

Las funciones que se dan forman un complejo proceso en el que se conocen como: inflamación, proliferación y remodelado. Todos los FC intervienen en alguna fase descrita, claro está que el protagonismo puede variar según el tipo de herida (rotura, inflamación, degeneración, etc.) y  tipo de tejido (tendón, músculo, hueso, etc.).

Las dosis y regímenes de administración varían en función de la dolencia a tratar. En el caso de tendinopatías crónicas, el procedimiento consiste en una sola administración para para epicondilitis, tendinitis aquilea y fascitis plantar. Sin embargo, serán 3 consecutivas (una cada 2 semanas) cuando se trate de una tendinopatía rotuliana crónica o “rodilla del saltador”. Hay algunos especialistas que utilizan con frecuencia el PRP para el tratamiento del síndrome subacromial, especialmente cuando este es muy crónico.

Parte de estas incógnitas han podido ser aclaradas gracias a determinados modelos de experimentación animal. En modelos roedores con sección parcial del tendón de Aquiles, el PRP ha demostrado asociarse con una consolidación más rápida del callo tendinoso, la cual también es mecánicamente más eficiente. Parte de este efecto se podría deber a su capacidad para acumular células circulantes proinflamatorias en la herida tendinosa.

En músculo, también algunos modelos han coincidido en observar un beneficio del PRP en el proceso reparativo miofibrilar. En un modelo de rotura-distensión del tibial anterior en ratas, el PRP parece acortar significativamente los tiempos de recuperación en aquellas lesiones que requieren de miogénesis para su recuperación, implicándolo directamente en el proceso de neo formación muscular.

Ninguno de estos trabajos ha podido determinar todavía las propiedades que, individualmente, tiene cada uno de los FC en estos 2 microambientes tan distintos (tendón y músculo). Tampoco está descrita la respuesta al PRP en modelos animales de tendinopatías inflamatorias, más en relación con la realidad clínica del reumatólogo.

 EL  PRP no se limita a tratamientos estéticos sino que su uso se extiende a diferentes patologías como tratamiento Diabetes, Alzheimer, Enfermedad de Parkinson, secuelas de accidentes cerebro-vasculares (Stroke), artrosis, artritis reumatoide, alteraciones vasculares (pie diabético y úlceras vasculares), decaimiento general, stress , alteraciones estéticas y revitalización de todo el organismo aumentando así la calidad y expectativas de vida.

 Traumatología Deportiva  lesiones de todos los tejidos del aparato locomotor: hueso, ligamento, cartílago, músculo y tendón. Se aplican con frecuencia en las roturas de tendones, las tendinopatías crónicas, las lesiones musculares, las lesiones focales del cartílago, la artrosis, las lesiones de ligamentos y las fracturas y pseudoartrosis. En las inyecciones intraarticulares, hay estudios que demuestran una mejoría significativa (clínica, temporal y parcial) de los pacientes con Artrosis de Rodilla tratados con PRP.

 En Lesiones Musculares Entre las más frecuentes se encuentran: Espolón calcáneo, hombro congelado, bursitis y desgarro de tendones, entre las tantas otras afecciones que podrían considerarse.

Los tejidos conectivos, como tendones, ligamentos y músculos, sanan al igual que la mayoría de los tejidos a través de 3 fases: la inf lamación, la proliferación y la remodelación. Diversas citoquinas están activas en cada una de estas fases afectando el metabolismo básico de todos los tejidos del sistema músculo esquelético, mediante la unión a receptores transmembrana de las células locales y circulantes, lo que provoca un aumento en la expresión genética. Las proteínas resultantes a su vez regulan la proliferación celular, la quimiotaxis, la angiogénesis, la diferenciación celular y la producción de matriz extracelular. Lo que juega un rol fundamental en la curación.

 Al considerar el papel de PRP en la cicatrización del tendón, es importante tratar de distinguir una lesión aguda del tendón de la tendinosis. Los aspectos biológicos de la cicatrización del tendón y la remodelación pueden ser muy diferentes entre estas dos entidades. Varios estudios recientes han demostrado claramente que el PRP afecta la expresión genética y la síntesis de matriz en el tendón. Aumentando la cantidad de colágeno así como el número de tenocitos y su producción de enzimas que degradan matriz (metaloproteasas).

El PRP se aplica exitosamente en las articulaciones dolorosas o dañadas de la cadera, rodilla, hombro, cuello y columna vertebral, tobillo y pié, artrosis o desgaste articular así como en aquellas afecciones de tendones y ligamentos.

 Prácticamente no hay contraindicaciones para realizar este tratamiento Esta técnica no presenta reacciones adversas, no hay riesgo alguno, ya que se utiliza sólo la sangre del propio paciente y no se aplican medicamentos de ningún tipo. La extracción de las células madre autólogas se realiza por consultorio externo Una vez realizado el tratamiento, el paciente puede tener un discreto decaimiento en las primeras 24 a 36 horas y a partir de los 7 días ya se comienza a sentir una sensación de bienestar y un mejoramiento general que se hace más evidente después de los 21 días, manteniendo esa mejoría y de acuerdo a cada caso en particular normalmente por más de 1 año.

¿Cuántos tratamientos son necesarios?

El PRP también es rico en factores de crecimiento se aplica en formas de sesiones cada 15 días o cada mes. Se requieren de tres a cinco aplicaciones en las articulaciones “grandes” como rodilla y cadera, y menos en articulaciones menores. La forma de aplicación será  a criterio del médico. Sea por aplicación intramuscular o infiltración. Sin embargo, los resultados  dependerán de la calidad del plasma.

TRATAMIENTOS CON PLASMA RICO EN PLAQUETAS

Frecuencia y número de sesiones se determinará entre 7 y 15 dias previa evaluación.

medestetico

1. Antienvejecimeinto

2. Relleno Facial

3. Alopecia

medneuro

4. Retardo en progresión Parkinson y Alzheimer

5. Recuperación en tono muscular por parálisis.

meddepor

6. Artrosis de rodilla

7. Artritis reumatoidea

8. Osteoartrosis

9. Fascitis plantar

10. Infiltración de hombro doloroso

11. Tendinitis

12. Lesiones de ligamentos

13. Rupturas de meniscos

14. Lesiones musculares

medderma

15 Psiorasis

16. Rosacea

17. Acne activo

18. Secuelas de acne

19. Elminación de cicatrices.

20. Estrías de embarazo

21. Ulceras varicosas crónicas

22. Escáras

23. Pie diabético

24. Quemaduras

CONCLUSIONES

 El PRP es una novedosa herramienta con cientos de seguidores y casos de éxito que cuenta con argumentos a favor para su uso en la visión terapéutica del reumatólogo. Los partidarios aseguran que entre sus máximas virtudes está su naturaleza autóloga, su inocuidad y un excelente perfil de seguridad. Es cierto que, la tolerancia a la infiltración de PRP es excelente y su seguridad a corto plazo también; sin embargo, su perfil de seguridad a largo plazo es todavía incompleto o, al menos, incierto.

 Entre un buen número de especialistas esta evidencia científica puede resultar suficiente para justificar la utilización del PRP. Podrán argumentar que la medicina (hasta hace pocos años) ha progresado y crecido fuera de la ortodoxia de los ensayos clínicos, sostenida por un rigor científico menos exigente que el aquí revisado. No les falta razón. Para otra gran parte de clínicos, esta evidencia resultará insuficiente y no neutralizará el lógico recelo que produce un tratamiento indicado para múltiples patologías que nada tienen en común, amparado por un aura de inocuidad cuyo predicamento trasciende el ámbito estrictamente científico.

El reumatólogo, como referente en la patología médica del aparato locomotor, debería hacer valer su criterio y dimensionar adecuadamente este novedoso tratamiento en el ámbito reumatológico, al igual que otros especialistas ya lo hacen en el suyo propio.

Su bajo coste, su fácil manejo, su utilidad en procesos patológicos de difícil manipulación y su aparente función inofensiva, hacen del PRP una seductora alternativa terapéutica a considerar en el mundo de la medicina moderna.